La visión lleva la mayor parte de la información al buceador. Por lo tanto, es esencial adaptar la máscara a la visión subacuática, no sólo para disfrutar de la belleza del paisaje submarino, sino también para garantizar su seguridad y la de su compañero de buceo. Visión de proximidad le permitirá observar el medio ambiente El agua es un medio con propiedades diferentes a las del aire: si no te pones una máscara, la refracción no es la misma, lo que crea una hipermetropía muy importante, de ahí la imposibilidad de ver con claridad. El uso de una máscara de buceo todavía causa que los objetos se magnifiquen en 1/3 y se acerquen en 1/4: por lo tanto, los objetos aparecerán más cerca y más grandes, pero este no es el único efecto: el campo visual se reduce a la mitad. El buzo debe girar la cabeza para abarcar su entorno. La elección del ángulo de visión de la máscara de buceo es por lo tanto importante. La percepción de los contrastes se altera debido a la dispersión de la luz sobre las partículas. La pérdida de luz con la profundidad (queda un 3% de luz de superficie a una profundidad de 40 m) y la pérdida de colores, principalmente los de longitudes de onda largas (el rojo, por ejemplo, desaparece a los 10 m) son también consecuencias, pero más conocidas por los buceadores.